Semana verde 24/25 🏞️ 🧗🏻
La semana verde abarca varias salidas y actividades realizadas en distintos lugares. Por una parte, esta actividad se desarrolla en distintos puntos de la localidad sevillana sobretodo en el rocódromo de la Cartuja y en el rocódromo de IFNI.
Por otra parte, esta actividad se desarrolla en Villaluenga del Rosario, en la provincia de Cadiz, donde se encuentra la sede de la Federación Andaluza de Espeleología. Durante tres días nos acogen en sus instalaciones y sus profesionales imparten las diferentes actividades, afianzando los conceptos aprendidos anteriormente.
La semana verde es realizada por el alumnado de 2º TSEASD y para la organización de las actividades, nos dividen en 3 grupos, que cada día realizan una actividad formativa diferente, que consistían en espeleología, escalada y técnicas de progresión vertical (TPV)
Además, cada noche hay una velada, organizada un día por 2ºA y otro por 2ºB.
Primer día. Técnicas de progresión vertical.
Las Técnicas de Progresión Vertical (TPV) fue una de las postas que realizamos en la Semana Verde en Villaluenga del Rosario (Cádiz). Consistió en una serie de ejercicios progresivos para aprender o mejorar las técnicas de uso de los distintos materiales y utensilios para ascender o descender por una cuerda, con o sin apoyo en una superficie.
1º EJERCICIO:
En primer lugar, nos hicieron un recordatorio de cómo usar los distintos materiales, con cuáles se ascendía, con cuáles se descendía, cuáles te aseguraban…
A continuación, realizamos una competición que consistía en (con el arnés ya colocado y sus materiales colocados correctamente) montar el material de ascenso de forma correcta y ascender un mínimo para poder quedarnos colgando sujetados solo por la cuerda.
2º EJERCICIO:
Previamente a la realización del ejercicio, nos recordaron cómo hacer el cambio de los materiales de ascenso por los de descenso.
El ejercicio consistió sencillamente en practicar lo que nos explicaron. Los monitores montaron unas 7 vías, cada una con una dificultad diferente, y los alumnos comenzamos a subir y bajar las diferentes vías por turnos.
3ºEJERCICIO:
Para este ejercicio, los monitores montaron una segunda parte de las vías en las que había que hacer cambios de los materiales de una cuerda a otra para poder seguir ascendiendo. Por lo que previamente nos recordaron cómo realizar el cambio de cuerda.
El ejercicio fue tan sencillo como realizar el ascenso cambiando de cuerda y el descenso realizando también el cambio. Aquí también existían distintos niveles de dificultad ya que algunas vías tenían uno, dos o tres cambios de cuerda.
Como en este ejercicio al llegar al final de la vía encontrábamos una especie de camino que unía las vías por arriba, se podía realizar el ascenso por una cuerda y el descenso por otra.
4º EJERCICIO:
En este ejercicio los monitores colocaron desde el caminito que encontramos arriba de las vías hasta el suelo una tirolina.
El ejercicio consistía en ascender por las vías hasta arriba haciendo los cambios de cuerda y bajar por la tirolina, o si no querías bajar por la tirolina, volver a bajar por una vía.
Segundo día. Espeleología.
Llegó el segundo día realizando actividades en Villaluenga del Rosario. Ese día a mi grupo le tocaría la ansiada espeleología con entrada a la cueva de la Sima del Republicano.
El día empezaría como los dos anteriores, nos despertamos a las 7:00 para estar desayunando a las 7:30. A las 8:30 cogeríamos el material de espeleología junto con nuestro picnic para comer y saldríamos para comenzar la actividad.
Antes de llegar a la cueva, realizamos un sendero de aproximación por los Llanos del Republicano, que duraría aproximadamente 1 hora hasta llegar a la cueva. Una vez llegamos, nos colocamos todo el material, hicimos todas las comprobaciones necesarias para realizar la actividad de forma segura y comenzaríamos la bajada.
Nos dividieron en dos grupos, ya que había dos distintas bajadas a la cueva. La nuestra fue un pequeño camino que realizamos andando pero ya asegurados a los cables y para bajar un rapel. Una vez bajamos todos los miembros de los dos grupos, seguiríamos bajando un poco más con otro rapel, que era algo más complicado y terminaríamos andando por cables, ¡como si estuviéramos haciendo equilibrio en un circo! Cuando todos llegamos al final, el monitor nos dijo que apagaramos las linternas y nos quedáramos en silencio para contemplar el silencio absoluto que había en la cueva y que no se veía nada.
Para terminar de actividad, subimos de nuevo realizando el mismo camino y antes de salir parariamos a comer en el interior de la cueva. Cuando llegó la hora de salir, subimos por el lado contrario al que cada grupo había bajado. Realizamos de nuevo el sendero de aproximación hasta llegar al albergue.
Tercer día. Escalada.
Después de nuestra primera experiencia con equipos de espeleología y la emocionante exploración de una cueva, llegó el momento de enfrentarnos a la escalada. Para ello, nos trasladamos a Benaocaz, donde iniciamos un sendero de aproximación que duró aproximadamente 1 hora y 23 minutos.
Una vez en el lugar, lo primero fue colocarnos los cascos, un elemento indispensable que no nos quitamos en ningún momento durante nuestra estancia en la montaña. Gracias a las sesiones previas en rocódromos, ya habíamos adquirido conocimientos básicos que ahora debíamos aplicar en un entorno real. Antes de comenzar, los monitores nos recordaron las medidas de seguridad esenciales y nos ofrecieron consejos para mejorar nuestra técnica.
La zona contaba con tres vías de escalada. Dos de ellas eran pequeñas y diseñadas para niveles de iniciación, perfectas para familiarizarnos con la actividad. La tercera vía, en cambio, presentaba un nivel de dificultad más alto, lo que la convertía en todo un reto. La combinación de la complejidad de la montaña y el cansancio acumulado hacía más complicado el ascenso. Sin embargo, siguiendo las sabias indicaciones del monitor, transmitidas con pasión, experiencia y dedicación, logramos superar los obstáculos.
Hicimos una pausa para disfrutar del picnic y recuperar energías. A continuación, decidimos retomar la actividad y aprovechar al máximo el momento y el privilegio de encontrarnos en un entorno tan único, rodeados de vistas espectaculares que no podemos disfrutar todos los días.
Finalmente, llegó la hora de emprender el camino de regreso hacia Villaluenga, cerrando así un día repleto de aprendizaje, esfuerzo y aventura en la montaña.
En mi opinión, esta actividad fue la mejor de toda la semana verde, ya que debes de realizar todos los conceptos que fuimos aprendiendo durante los primeros meses de clase y que afianzamos los dos días anteriores en Villaluenga. Sin duda es una experiencia inolvidable que le recomendaría a todo el mundo. Además, los monitores fueron muy buenos y eso hizo que nos sintiéramos con seguridad y tuviéramos calma durante toda la actividad. ¡Repetiría sin duda!
Escrito por Paula Jiménez, Cristina Martín, Sergio Mora y Fernando Romero (alumnos 2º TSEASD)





















